Una vez por semana los niños y niñas del ciclo inicial trabajan en la mantención de su huerto. Revisan los mesones, sacan las malezas, barren las hojas, riegan las plantas, limpian los deshechos de las lombrices y las alimentan.
El huerto les permite en sus clases de exploración del entorno natural observar en forma directa el crecimiento de una planta, darse cuenta de los cuidados que necesitan, de cómo les afecta el frío, en esta época, para finalizar cosechando el producto que compartirán junto a sus compañeros en una rica ensalada.
Las experiencias directas enriquecen el aprendizaje de los niños y niñas de nuestro ciclo.


