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Como ser un buen Guía según Silvia Langford

sylvia_langford_200pxLa Psicóloga creadora del método Langford entrega antecedentes necesarios para la reflexión de los padres en cuanto a su rol como guías.

Sylvia es considerada experta en el tratamiento de niños con trastornos de aprendizaje y conducta. Su método o entrenamiento ha permitido que muchos padres se olviden de pataletas y berrinches logrando así una convivencia armónica junto a sus hijos.

¿Somos buenos guías de nuestros hijos? conoce una lista de siete puntos elaborados por la psicóloga y visita los links sugeridos sobre su trabajo.

“Los adultos somos los responsables de guiar a los niños y jóvenes con el objetivo de que obtengan las herramientas necesarias para hacerse cargo de sus vidas el día de mañana. Estas herramientas se entregan durante los años de educación y formación y son fundamentales. Pero hoy día, los guías hemos dejado de ser la autoridad tranquila, paciente y clara en sus instrucciones que necesitan nuestros niños y jóvenes. Por miedo al autoritarismo, nos hemos ido al otro extremo de la sobreprotección y la buena onda”.

“Un ejemplo claro de guía es un adulto que confía y entrega solo lo que su guiado necesita. No lo sobreprotege, no resuelve sus conflictos ni realiza por él sus actividades. Le muestra el camino y lo acompaña, pero no lo recorre por él.

Siempre va detrás, nunca delante limpiando el camino para que sea más fácil. Su labor es fundamental y anónima, pues de él depende que el guiado logre encontrar el sentido de su vida y desarrolle la fuerza de voluntad que le permitirá trabajar por alcanzar este sueño”.

 

Un buen guía es quien:

  • Es capaz de distinguir lo relevante de lo que no lo es en la formación de un niño.
  • Está presente, confía, entrega herramientas, pero no resuelve los conflictos de los niños.
  • Permite que quienes tiene a su cargo se equivoquen y aprendan de sus frustraciones.
  • Es responsable de desarrollar la voluntad del niño, el hacer lo que tenemos que hacer.
  • Es consecuente con lo que piensa, dice y hace.
  • Reflexiona y ayuda a que los demás reflexionen.
  • Modifica conductas con tranquilidad y paciencia, porque tiene claro el camino a seguir.

 

Escrito por: admin | Categoría(s): Destacadas | en diciembre 2012