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Ser Padres:
Cómo sobrevivir a la adolescencia

En este artículo canecerán aspectos claves relacionados con el proceso de la adolescencia. A diferencia de otros artículos en donde los niños han sido los protagonistas, esta vez el contenido esta orientado para padres cuyos hijos estén entre los 11 y 20 años.

Debido a la extensión del artículo se publicará el contenido en dos partes. En la primera se abordar las características del proceso de la adolescencia y en la segunda se entregarán consejos prácticos para que padres y apoderados sepan enfrentar de la mejor manera esta etapa.

Cuándo empieza, Características, consejos, de todo para entender y saber actuar ante la problemáticas que presenta este periodo en un artículo extraído del portal educativo www.solohijos.com

:: Cómo sobrevivir a la adolescencia

Usted ya ha sobrevivido a tener que levantarse a las 2 de la madrugada para alimentar a su hijo cuando era un lactante, a las rabietas propias de la primera infancia y a las protestas de hoy-no-quiero-ir-al-colegio propias de la etapa escolar. Entonces, ¿por qué se le hiela la sangre cuando oye la palabra "adolescencia"?

Cuando nos detenemos a pensar que la adolescencia no es sólo un período de intenso desarrollo corporal, sino también de desarrollo moral e intelectual, resulta lógico y comprensible que ésta sea una etapa tumultuosa y confusa para muchos chicos y chicas.

A pesar de las percepciones negativas que a veces tienen los adultos sobre los adolescentes, éstos a menudo son enérgicos, generosos, idealistas y tienen un gran interés por lo que es justo y correcto. De modo que, a pesar de que puede ser un período de conflicto entre padres e hijos, la adolescencia también es un período para ayudar a los chicos a madurar a fin de que se puedan convertir en personas adultas únicas.

:: Entender la adolescencia

Entonces, ¿cuándo empieza exactamente la adolescencia? El mensaje que hemos de transmitir a nuestros hijos es que todo el mundo es diferente. Hay niños que hacen el cambio muy pronto y niños que lo hacen muy tarde, unos que maduran a la velocidad de la luz y otros que lo hacen lenta pero paulatinamente. En otras palabras, existe un enorme abanico de posibilidades dentro de lo que se considera normal.

Pero es importante establecer una distinción (aunque un tanto artificial) entre pubertad y adolescencia. La mayoría de nosotros pensamos en la pubertad como en la etapa en que se desarrollan las características sexuales propias del adulto, como los senos, la menstruación, el vello púbico y la barba. Estos son, sin duda, los indicadores más visibles de la adultez inminente, pero los chicos de entre 10 y 14 años (o incluso menores), pueden estar experimentando un montón de cambios que todavía no se pueden percibir externamente; ésos son los cambios de la adolescencia.

Muchos niños dan muestras de que ya han entrado en la adolescencia al hacer un cambio espectacular en la forma en que se relacionan con sus padres. Empiezan a separarse de mamá y papá y a ser más independientes. Al mismo tiempo, empiezan a ser más conscientes de la manera en que los ven los demás, especialmente los demás chicos de su edad, e intentan desesperadamente "encajar" en el grupo y ser aceptados.
Los chicos de esta edad a menudo empiezan a "probar" cómo se sienten en diferentes apariencias físicas, estilos e identidades, y adquieren mayor conciencia de en qué difieren de los demás chicos de su edad, lo que puede provocar episodios de tensión y conflicto con sus padres.

:: Rebeldes

Uno de los estereotipos más extendidos sobre la adolescencia es la del chico rebelde e indomable que se revela constantemente y le gusta llevar la contraria a sus padres. Aunque este extremo puede darse en algunos casos y ésta es una etapa de altibajos emocionales, ese estereotipo no es en absoluto representativo de la mayoría de los adolescentes.

Lo que es innegable es que la principal tarea de un adolescente es lograr la independencia. Para que esto pueda ocurrir, los adolescentes se tienen que empezar a separar de las figuras paternas -sobre todo del padre con quien hasta ahora habían mantenido una relación más estrecha. Por eso puede dar la impresión de que los adolescentes siempre parecen discrepar de sus padres o que ya no quieren pasar tanto tiempo con ellos como antes.

A medida que van madurando, los adolescentes empiezan a pensar de modo más abstracto y racional. Se están formando su propia escala de valores. Y los padres se pueden sorprender de que sus hijos, que hasta entonces habían intentado conformarse a fin de complacerles, de repente, empiezan a autoafirmarse -y a afirmar sus opiniones- incluso vehementemente y a rebelarse contra el control paterno.

Probablemente sea un buen ejercicio intentar ver cuánto espacio le deja usted a su hijo para que sea él mismo, y formularse preguntas como: "¿Soy un padre controlador?" "¿Escucho a mi hijo?" o "¿Permito que sus opiniones y gustos difieran de los míos?"

 
Continuará...