Adicción a la TV y a los videojuegos.

Sepa como controlar el abuso de pasatiempos que en vez de generar algún beneficio en nuestros hijos, provocan alteraciones físicas, sicológicas y sociales.

La televisión según la última encuesta de consumo cultural y  uso del tiempo libre  es la primera opción  de los chilenos a la hora del ocio. El problema no es la televisión sino que el contenido, el exceso de horas frente a ella y su ubicación dentro de la casa.

Si, porque  un estudio realizado por científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford (California) concluyó que  la televisión es negativa para los niños, más aún, si esta se encuentra en sus dormitorios. Por el contrario, otra investigación efectuada por la Universidad Johns Hopkins (Maryland) demostró que el rendimiento escolar en los menores aumenta si estos cuentan con computadoras en sus casas.


Las estadísticas nos indican que niños y adolescentes consumen entre tres y cuatro horas diarias de  televisión. Esta exageración redunda en una posible tendencia al aislamiento familiar y social, sedentarismo, obesidad, pasividad y falta de creatividad.

La televisión no debe remplazar la vida familiar. Existen casos en donde las familias  giran en torno a  la  TV y esto se observa, como decíamos anteriormente, por el espacio que ocupa el aparato en su casas y sus vidas, desayunos, almuerzos y cenas con el televisor encendido como música de fondo, este tipo de escena no es favorable para un correcta comunicación, en definitiva, dificulta el buen entendimiento entre padres e hijos.

Establecer horarios fijos, Ver con ellos los programas y estar pendiente de los anuncios,   Apagar el televisor una vez terminado el programa y  comentar con los niños o adolescentes  el contenido para  ayudarlos a reflexionar sobre lo que se ha visto, son algunas de las medidas que pueden realizar los padres   en sus hogares para prevenir malos hábitos televisivos.

 No se trata de botar los televisores, moderación y calidad parece ser la premisa que debemos implementar en nuestras casas a la hora de ver televisión, es decir, ser mesurados en el tiempo siempre y cuando los programas  aporten beneficios cognitivos a nuestros hijos.  Aquí algunos consejos para  prevenir la tele-adicción  en nuestros hogares:    

Limitar el tiempo destinado a ver televisión desde temprana edad. Si los niños aprenden a limitar la televisión desde chicos, la posibilidad de crear malos hábitos será menor; es más fácil adquirir malos hábitos de televisión que cambiarlos una vez que son adquiridos. Los padres deben poner límites tan pronto como sus niños comienzan a mirar televisión. Esto sucede usualmente durante el primer año de edad

No usar la televisión para cuidar a sus niños. Estimule en sus hijos otras formas de diversión, preferentemente con amigos, en lugar de mirar televisión (juegos al aire libre, lectura, dibujos, deportes, juegos creativos, y música).

Establecer normas claras en cuanto a lo que se puede mirar por TV. Los padres deben ponerse de acuerdo con sus hijos respecto al tipo de programas que se pueden mirar, poniendo límites en el número de programas y la cantidad de horas diarias

Controle sus propios hábitos respecto a la TV. Los niños aprenden de los ejemplos, es bueno que los niños vean a sus padres leyendo o haciendo cualquier otra actividad que no sea ver televisión

 

Videojuegos: la nueva amenaza

Otras de las preocupaciones para psicólogos y sociólogos es el extremo interés  de los niños por los videojuegos y los efectos nocivos en la salud mental y física que estos podrían provocar en los menores de edad.

En un comienzo se juega esporádicamente, la frecuencia aumenta según el desafío que planteé  el juego, luego es parte de la vida diaria de las personas. La vida del jugador compulsivo gira en torno al juego marginándolo de  toda actividad recreativa de carácter académica, artística o deportiva.


Ciertas temáticas en extremo violentas pueden introducir pautas de comportamiento, más aún en  adolescentes y niños, que por lo general desarrollan su personalidad a base de modelos o estereotipos que llaman su atención. 
Ruptura con la vida social, aislamiento, potencializacion del individualismo, la excesiva atención puesta en el juego produce un agotamiento del sistema nervioso central con aparición de síntomas de depresión o ansiedad, además provoca un deterioro en el rendimiento académico porque afecta la  capacidad de atención, Sedentarismo, sobrepeso, obesidad, y más encima la práctica prolongada  repetitiva de un mismo juego   limita la creatividad y atrofia la capacidad imaginativa.

Como dijimos anteriormente la idea nos es satanizar estas dos formas de entretenimiento sino que instalar el debate acerca de la importancia en la distribución del tiempo libre. Tanto la televisión  como  los videojuegos no representan un peligro si el tiempo es medido y prudente, el problema nace cuando paulatinamente estos pasatiempo se apoderan del tiempo destinado para otras actividades más provechosas.

 

Fuentes
www.cun.es
www.cooperativa.cl