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¡Anímate a leer 2010!
Los beneficios y la alegría de leer

Son muchos los beneficios que entrega la lectura y muchas también las alegrías que otorga; esto podemos comunicarlo a nuestros hijos y a nuestros alumnos. Beneficios como la adquisición de más lenguaje, de más palabras, lo que significa pensar mejor el mundo, expresarlo de mejor manera y expresarnos nosotros de modo más exacto.

Para los niños y jóvenes, la lectura es una actividad imprescindible para su desarrollo intelectual y para descubrir lo que sienten, lo que experimentan en su vida interior. El ser humano es un ser de lenguaje, esencialmente comunicativo y necesita tener las herramientas para desplegar esto que es propio de su condición, de nuestra condición humana. Leer es, en el fondo, asumir la responsabilidad de apropiarse de lo que hay que conocer de la realidad; es aprender a ver, a conocer, a escuchar, a decir, por medio del idioma.

Las alegrías con que podemos encontrarnos son casi infinitas: el hallar a un personaje semejante, que nos despierta toda nuestra simpatía; el asomarse a aventuras donde todo es posible; el reconocerse en algunas historias; el comprender que los seres humanos podemos parecernos aun cuando hayamos vivido en siglos diferentes o en lugares muy apartados entre sí; el poder leer los pensamientos de alguien que quiso escribir porque le pareció importante comunicar aquello que vivió o descubrió; todo eso, puede llenarnos de felicidad y, al mismo tiempo, nos hace crecer, desarrollar nuestra inteligencia y sensibilidad. Por eso creemos que es importante leer: porque nos permite ser más humanos. Creemos que “La lectura es la base que posibilita o dificulta cualquier aprendizaje, llegando a ser la destreza que más impacto tiene en el desarrollo de las personas. Por tanto, su enseñanza pasa a constituirse en una de las tareas más importantes que debe llevar a cabo la escuela en su conjunto”.

Como institución educativa, nuestra misión permanente es trabajar junto a ustedes para brindar una Educación de calidad en todo momento. Dentro de este contexto, estamos trabajando para  potenciar las habilidades de Lenguaje de sus hijos no sólo en el colegio, sino que también en sus hogares. Les recordamos que:

  1. El buen lector se hace, no nace, pues la lectura no es un don natural, sino una necesidad de la inteligencia y del espíritu.
  2. Sabemos cuáles son los requerimientos de esta sociedad, pero también sabemos que un niño que es capaz de evaluar y reflexionar frente al mundo en que vive… es posible que no sólo se incorpore exitosamente a él, sino que también lo modifique, convirtiéndose en un actor y no sólo en un espectador de éste.
  3. El desarrollo del pensamiento crítico apunta, justamente a esto: a formar hombres y mujeres capaces de reflexionar, cuestionar, opinar y trabajar en forma autónoma.
Imaginemos un joven con todas estas características, que pueda decir: “Ahora sí que cambiaré al mundo, estoy preparado para hacerlo”. Es lo que queremos de nuestros alumnos. Para eso educamos. Nos interesa la educación de nuestros niños porque en definitiva queremos que sean felices. Contribuimos, los padres y profesores, a mejorar los aprendizajes estimulando a nuestros hijos y alumnos a leer, leyendo también nosotros mismos.

¿CÓMO PODEMOS INCENTIVAR LA LECTURA EN NUESTROS HIJOS?

Señalamos aquí algunas sugerencias:

1. Tener un propósito de lectura… auténtico.

2. Enseñarles a encontrar que otros piensan o sienten como él/ella.

3. Mostrarles que otros piensan o sienten diferente de él/ella, y que ello es parte de la riqueza de la Humanidad.

4. Manifestarles que, a través de la lectura, es posible vivir más allá de sus propias oportunidades; sentir más allá de sus propias experiencias.

5. Indicarles que pueden conocer a través de la experiencia de otros, y que eso enriquece la vida propia.

6. Decirles que los lectores experimentados NO leen para:

  • Ganar concursos de cantidad de libros leídos.
  • Cumplir los propósitos de otros.
  • Responder cuestionarios que otros les proponen.
  • Acordarse de los nombres de los personajes y los lugares.
  • Hacer listas de palabras nuevas

7. Los buenos lectores leen para aprender, para conocer el mundo y a sí mismos; leen para desarrollar todo su potencial humano; leen, en fin, porque es bello, necesario, divertido; leen por placer.

Los alumnos deben sentir que lo que están haciendo tiene un sentido, es decir, que le podrán dar un uso en sus vidas concretas.

¡Transformemos el aprendizaje en una necesidad!

Debemos ofrecer Oportunidad de lectura y acceso a libros.

¡SI TÚ LEES… ELLOS LEEN!

Otras recomendaciones a los padres y profesores para formar buenos lectores:

■ Lea con su hijos

Encuentre con su hijo, o hija, formas de leer, escribir y de contar cuentos.

¡Siempre elogie a su joven lector y escritor!Los siguientes consejos le ofrecen maneras divertidas para ayudar a que sus hijos se conviertan en lectores seguros y contentos. Intente diferentes consejos cada semana y vea cuáles funcionan mejor. Además, comparta con nosotros cómo ha resultado esta aventura.

Cuénteles historias de la familia
A los niños les encanta escuchar historias de sus familias. Cuénteles anécdotas divertidas que le hayan sucedido cuando usted era joven.

Sea el admirador nº1 de su hijo
Pídale a su hijo que lea en voz alta lo que ha escrito en la escuela. Sea un oyente entusiasta.

Una vez más, pero con sentimiento
Cuando su hijo lea una palabra desconocida pídale que lea el enunciado nuevamente. Muchas veces los niños están tan ocupados tratando de entender las palabras que pierden el significado de lo que están leyendo.

Invente cuentos en el camino
Tome turnos añadiéndole cosas a un cuento inventado por ustedes mientras van en el auto o el autobús. Trate de hacer que los cuentos sean divertidos para ellos.

Consiga que lea otro libro
Encuentre la manera de que sus hijos lean otro libro. Introdúzcalo a series como Harry Potter, Las Crónicas de Narnia, u otro libro de su autor favorito. Pídale a su bibliotecario alguna sugerencia

Haga de los libros algo especial
Convierta a la lectura en algo especial. Lleve a sus hijos a la biblioteca, ayúdelos a que obtengan su propia credencial, lea con ellos y regáleles libros. Escoja un lugar favorito para poner los libros en su casa, o mejor aún, ponga libros por todos lados.

Lea, hable y piense acerca de las formas en que sus hijos puedan mejorar su comprensión lectora, pues ésa es la meta fundamental de aprender a leer.

Leer bien es la base de todo aprendizaje. Los niños que saben leer bien, saben aprender. Ayude a tener un efecto positivo en la vida de un niño o de un joven.

Si ponemos en práctica, con paciencia y perseverancia, estas recomendaciones; si tenemos el firme propósito de ayudar a nuestros hijos y alumnos en su camino de formación como lectores, veremos, más temprano que tarde, resultados maravillosos: tendremos hijos y alumnos cautivados por la lectura, con todos los beneficios y alegrías que esto trae consigo.

Quiero vivir en un mundo
Donde los seres sean solamente humanos,
Sin más títulos que este,
Sin darse en la cabeza con un regla,
con una palabra
con una etiqueta

Quiero que la gran mayoría, la única mayoría, todos,
Puedan hablar, leer, escuchar, florecer.

Pablo Neruda
Confieso que he vivido

UGEDA
Solange Ogaz Santelices